domingo, 2 de agosto de 2015

Buerdeaux /31/07/15

El corredor y la tolerancia

Tolerar es un verbo que sólo tiene sentido cuando se dice el lugar desde donde se nombra. Frente a alguien que no corre, pero fanático de opinar de todo, no tiene sentido hablar de originalidad y tolerancia.

Pero es que usted no tiene oficio conocido? me dice alguien cada vez que paso frente a su casa. Estoy tentado a decirle que esa es mi tarea para sentir de cerca la vida, como la de 'el es ir a su iglesia a contar sus penas buscando el consuelo en Dios ausente de comunicación.

Mejor que nadie siento que correr es un acto de locura, pero es que acaso no lo es la existencia? De allí que la vida se mida por la forma de enfrentar la muerte, yo escojo la gallardía antes que el lamento.

Ciertos médicos recomiendan contra la depresión tomar psicofármacos y dormir mucho. Cómo ignoran qu'e es la depresión? tampoco saben que subir una montaña inclinada y de aproximadamente 600 metros, varias veces, estimula al cuerpo a cambiar su lenguaje de crisis depresiva.

Nacido viejo?

A mis anos contemplo a ciertos individuos jubilados de la vida: Dicen que con los anos se aprende a vivir con tranquilidad. Cierto escalofrío siento ante esa conseja decadente: sentir la vida es vivir su movimiento.

Correr un maratón de 42 kmt es abusar del cuerpo y de la edad, oigo decir a vecinos de mi generación. Pero que otra cosa puede uno esperar cuando sabe que hay seres nacidos ya viejos y fatigados?

Mi avanzada edad arroja una certeza quizás única: el cuerpo y sus músculos están hechos para grandes esfuerzos, uno de ellos correr largas distancias> El asunto es saber cuál es el momento y el entrenamiento donde hace falta ponerlo a prueba, tal como pasa con el cerebro y las ideas.


Ciertamente que algo de sufrimiento adquiere el cuerpo en la carrera, también la existencia cruel y caótica le otorga tal malestar. En ambos casos se aprende, sólo que el sufrimiento del corredor es algo necesario para exigirse m'as y allí eso es una opción, mientras que lo caótico viene de la sociedad y condición social.


Una condición, de tantas, para ser cristiano es amar a tu enemigo y por eso lo del perdón. Para ser corredor es necesario soportar el asfalto y la fatiga del cuerpo. Tal es nuestro amor y perdón que no perdemos el 'animo para correr, incluso en nuestros sueños.


Hubo ciertos momentos donde escribir sobre una página en blanco me parecía una tortura y a la vez algo importante para mi espíritu. Ahora pienso cuando corro o me entreno en las subidas que las ideas necesitan ser respiradas antes, no para emborronar cuartillas o escribir frases complacientes a alguien, sino invitándome a combinar palabras con sudor y cansancio, es all'i donde siento a mi espíritu.